Publicado: 1 de Febrero de 2016 a las 13:04

Se utilizan en los tratamientos integrados de Estética Dental para modificar el color, la forma y el tamaño del diente, solucionando problemas estéticos (dientes separados, malalineados, manchados) y ofreciendo como resultado final una sonrisa natural y atractiva.

Podemos ofrecer diferentes clases de carillas en función del material elegido para su confección. Tras un estudio individualizado de Diseño de Sonrisas podrá obtener una sonrisa de cine.

Su elaboración es un procedimiento indoloro con resultados libres de sensibilidad, que permite un blanqueamiento permanente y duradero (porcelana). Es un tratamiento rápido y cómodo.

La duración de las carillas depende del material del cual están fabricadas y de la utilización (uso o maluso) que se haga de ellas. Las carillas de porcelana pueden durar entre 5 y 10 años; y las de composite entre 5 y 7 años aproximadamente.

Las carillas de composite son un sistema de restauración estética (de resina) que cubre toda la cara frontal del diente y permiten modificar la forma, la posición y el color del diente ya que se les puede dar el grosor que precisen. Se elaboran en una sola sesión. Son más económicas que las de cerámica ya que no precisan de la colaboración del laboratorio, ni el uso de provisionales. Con el paso del tiempo sufren desgastes y tinciones, pero se pueden pulir y reparar parcial o totalmente sin problemas.

Las carillas de porcelana consiguen más luminosidad de manera permanente. Precisan de un mínimo de dos visitas (una para la preparación del diente y otra para su colocación), ya que se elaboran en el laboratorio a partir de un modelo obtenido de los dientes, confeccionando así unas finas láminas que se cementan posteriormente en el diente. Son altamente estéticas, invisibles y permiten un resultado de larga duración.

Tanto las unas como las otras requieren de una escrupulosa higiene con revisión y limpieza profesional cada 6 meses.